Mejorar la calidad del aire interior
Una misión de Aldes
Pasamos casi el 80 % de nuestro tiempo en espacios cerrados: viviendas, oficinas, colegios, comercios… Sin embargo, el aire interior puede estar hasta ocho veces más contaminado que el aire exterior. Descubre por qué es fundamental prestar atención a este tema y cómo actuar de forma eficaz para respirar aire saludable.
¿Qué es la Calidad del Aire Interior (CAI)?
La calidad del aire interior (CAI) hace referencia a la pureza y la composición del aire que respiramos en el interior de los edificios. Depende de varios factores:
- Contaminantes químicos (COV, formaldehído, productos de limpieza)
- Contaminantes biológicos (moho, bacterias, alérgenos)
- Partículas finas (PM2,5, PM10)
- Humedad y CO₂
Una buena calidad del aire interior contribuye a nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra productividad.
¿Cuándo debemos preocuparnos por ello?
La calidad del aire interior es un asunto cotidiano. Sin embargo, hay momentos en los que conviene prestar especial atención a la calidad del aire interior:
- Durante la construcción o la reforma: elección de materiales, aislamiento, ventilación.
- En caso de síntomas: dolores de cabeza, alergias, cansancio.
- En entornos sensibles: guarderías, colegios, oficinas, centros sanitarios.
- En invierno: época en la que los espacios están menos ventilados y favorecen el desarrollo microbiano.
¿Qué impacto tiene para los edificios?
Las construcciones son cada vez más herméticas (doble acristalamiento, juntas, aislantes, métodos de construcción, etc.) y, sin un sistema de ventilación adecuado, los contaminantes y la humedad aumentan en la vivienda, lo que provoca numerosos siniestros, tanto en las construcciones nuevas como en las viviendas renovadas.
Al tratar el aire interior, Aldes combate, en particular, tres contaminantes principales:







